A través de este artículo, queremos analizar profundamente lo acontecido el pasado fin de semana en la cuarta edición de la Ultra Trail Val d’Aran, prueba puntuable para la Catalonia Ultra Cup de la que Ultres Catalunya es medio de comunicación oficial. Queremos hacer un análisis, no sólo para reproducir lo visto y ser el portavoz de la opinión generalizada de los corredores participantes, sino también para transmitir unos aspectos organizativos que no deberían volver a reproducirse en una prueba de estas características que representa a Compressport®, Catalonia Ultra Cup y, en su extensión, al Valle de Arán.

Dónde pondremos más hincapié es en la seguridad del corredor:

  • Sin un sistema de cronometraje que informe firmemente del paso de cada participante, el control de los mismos se convierte en una auténtica quimera. Y más en una carrera que transita por terreno accidentado de alta montaña, en la que el riesgo de percances es elevado.
  • Hablaremos de un marcaje que fue insuficiente, sobretodo en los primeros 50km. Escaseó también en su tramo nocturno, dónde el balizaje reflectante debió rozar la excelencia, evitando así la pérdida e incertidumbre de corredores. Sí que debemos hacer constar del robo de algunos adhesivos reflectantes en algún punto del itinerario.
  • El track oficial de la carrera no coincidió en muchos tramos con la baliza. Además, hubo confusión con la distancia total real (en tres apartados diferentes del web aparecen tres distancias distintas de 104, 110 y 114km), resultando al final entre 118-120km después de comparar entre cinco relojes GPS.
  • En el briefing, la organización informó que podrían encontrar algún punto sin baliza y terreno con obstáculos, transmitiendo así inseguridad entre los participantes.
  • Se echó en falta voluntarios en los cruces de carreteras dónde el tránsito de vehículos era elevado.
  • Dieron la sensación de “no llegar a todo” con los esforzados voluntarios disponibles para cubrir un evento de 300 participantes entre las tres carreras.

También comentaremos la suspensión, de última hora y sin previo aviso, de la prueba KIDS para los más pequeños de la casa. Ha dado la sensación de cierta desidia de una modalidad en la que la Catalonia Ultra Cup ha hecho hincapié y de la que creemos firmemente por ser el futuro de nuestros deportistas.

En conclusión. Por sus montañas, paisajes y territorio, el Valle de Arán merece una prueba grande en la que sus habitantes se sientan orgullosos. ¡Tomen nota!

 

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